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a
Victoria Otero
Un
amanecer de
noviembre cuando la
alborada nacía...
nos
encontramos por vez
primera ..., y mi
alegría fue plena
en
instantes fue el
amor mas puro y
sublime...
No
hay caminos ni
senderos donde no
dejaste huellas
pasas
como etérea ,
trémula flor...,con
tu dulzura,
destacándote entre
las mas hermosas
por
tu esencia de
mujer..., cautivando
con tu voz
como
un violín
fugado de un
encuentro de amor...
Miras
con soñadores ojos
la vida,
eterna enamorada de
ella...
caminas sin descanso
por mas que el día
sea aciago ,
nada
te detiene , aun
temerosa ...desafías
destinos,
crece
en tu interior y se
agiganta la mujer
serena , madura ...
intentando ser
fuerte bajo la
tempestad ...y lo
logras .
Te
tome de mi mano
fuertemente en duros momentos,
sabiendo cobijarte
en Dios , mitigaste
tus dolores ...
cambiando ausencias
por homenajes
internos...
Eres
la mujer que todo
poeta sueña ...en
mil versos de amor,
la de
la rima perfecta y
armoniosa...,
con
cristales como gotas
resbalando tus
mejillas,
la
del rostro iluminado
cuando sonríes ...
En
apretadas letras
busco definirte...
no se
si lo he logrado...
se
que te amo desde el
mismo día
que
nuestros corazones
se encontraron
para
jamás alejarse...
Marcelo Romano
Salta-Argentina |