TEATRO
Para o Marcelo Romano, com a admiração do autor


Fazer teatro, não é
deixar a vida correr,
cruzar os braços, viver,
deixar correr o marfim;
e se às vezes se diz sim,
muitas vezes se diz não.
Embora custe ao actor
manter o direito ao pão,
não hesita em dizer NÃO
quando um NÃO é a verdade,
e mantém a liberdade
de dizer que não, que sim,
por questão de dignidade,
porque o Teatro é assim.
Porque o Teatro é a vida
e a verdade é o seu norte,
o actor deafia a sorte
e a mentira é vencida.

Mas na luta desigual
entre a verdade e a mentira,
se nuns despoleta a ira,
noutros reforça o Amor,
e nesta dicotomia
que é o Teatro, afinal,
vence o Bem, que é a Verdade,
cai a Mentira, que é o Mal.
E a máscara da ilusão
com que o homem se disfarça
fica prostrada no chão
ante o humor de uma farsa.

Sempre assim foi e será
(é essa a nossa certeza)
porque o Teatro é a manhã
que dá vida à natureza,
porque o Teatro é a alegria
de saber que vale a pena
transferir o dia-a-dia
para o âmago da Cena.
E repleto de esperança,
sereno, firme e seguro,
o actor é uma criança
que acredita no futuro.

E faz da crença um Amor
tão largo, grande e profundo,
que mesmo pobre, o Actor,
é o mais rico do mundo!


FERNANDO PEIXOTO

Portugal

obs: Fernando Peixoto :
Professor de História do Teatro na ESAP - Escola Superior Artística do Porto. Na Universidade do Porto investigador de História Contemporânea na área da Política Institucional .


Español: Rosenna



TEATRO
Para Marcelo Romano, con la admiración del autor


Hacer teatro, no es
dejar la vida correr,
cruzar los brazos, vivir,
dejar correr el marfíl;
y si a veces se dice sí,
muchas veces se dice no.
Aunque le cueste al actor
mantener el derecho al pan,
no duda en decir NO
cuando un NO es la verdad,
y mantiene la liberdad
de decir que no, que si,
por cuestión de dignidad,
porque el Teatro es así.
Porque el Teatro es la vida
y la verdad es su norte,
el actor desafía la suerte
y la mentira es vencida.

Pero en la lucha desigual
entre la verdad y la mentira,
si en unos desarma la ira,
en otros refuerza el Amor,
y en esta dicotomia
que es el Teatro, al final,
vence el Bien, que es la Verdad,
cae la Mentira, que es el Mal.
Y la máscara de la ilusión
com que el hombre se disfraza
queda postrada en el suelo
ante el humor de una farsa.

Siempre así fue y será
(es esa nuestra certeza)
porque el Teatro es la mañana
que dá vida a la naturaleza,
porque el Teatro es la alegría
de saber que vale la pena
transferir el día a día
para el amago de la Escena.
Y repleto de esperanza,
sereno, firme y seguro,
el actor es un niño
que cree en el futuro.

Y hace de la creencia un Amor
tan largo, grande y profundo,
que aun pobre, el Actor,
es el más rico del mundo!


FERNANDO PEIXOTO

Portugal

obs: Fernando Peixoto :
es Profesor de História del Teatro en ESAP - Escuela Superior Artística de Porto. En la Universidad de Porto es investigador de História Contemporanea en el área de Política Institucional .