
FUEGO
Poemas del libro "silencios" de Nicolás
Zimarro.
1.
Tengo en mi mano una caja.
En ella hay sólo una cerilla.
Una simple cerilla. Cera y fósforo,
y nada más.
Y sin embargo, ¡tengo tanto!
Tengo el poder del fuego,
el calor y la lumbre del hogar,
la fuerza de la dinamita…
Tengo la llave de una sonrisa,
de la alegría que se dibujará en los
labios,
en el momento de decir el último adiós
a un amor imposible.
La alegría de la liberación,
cuando una llama azul queme su nombre
(despacio; letra a letra),
el nombre que encabeza las cartas que
nunca escribí.
Tengo un soplo de esperanza
y de vida.
El aliento que encenderá la llama del
cirio
que está sobre una tumba.
Llama que será un silencio,
una comunicación sin palabras,
un corazón que late,
una presencia …
Y tengo también algunas formas de la
fantasía:
La luz de las velas de una tarta de
cumpleaños,
los colores de los fuegos de artificio,
la magia de una hoguera…
Sí.
¡Tengo tanto!
Tengo el poder del fuego.
Una cerilla.

2.
Banco de piedra,
permaneces en el paseo de la playa
y perduras, desafiando al paso de los
años.
En otro tiempo,
sentado en tu regazo cálido,
todas las tardes esperaba ansioso
a la mujer de mis sueños marineros,
a aquella mujer de salitre y resaca.
Todas las tardes acudía a la cita.
Y, cuando la veía a lo lejos
venir hacia mí, caminando por la arena,
sentía que todo era posible,
porque una vez más se cumplía el sueño
de verla.
En ti, banco de piedra, sí, se abría el
horizonte,
cuando ella llegaba, perfumada de algas
y coral,
nos cogíamos las manos
y buscábamos el futuro en la línea de
luz
que en la mar dejaba el sol de poniente.
Eras el altar de nuestros secretos,
el mudo testigo
de los besos que robé a su vergüenza.
Guardabas el compás de nuestros
pálpitos,
la sal de las lágrimas,
la brisa de los susurros
y la miel de las caricias.
Pero, los vientos glaciares de la
ruptura
y la lluvia del olvido
han borrado los dos corazones
ensartados por una flecha
que un día dibujé en tu superficie.
Ahora aquel amor en graffiti
está sepultado por el polvo de los años.
Y tú, banco solitario, eres una tumba,
un mausoleo
habitado por ausencias y fantasmas.

3-
(Parafraseando a Ernesto Cardenal en
"Oración por Marylin Monroe")
Marilyn,
te veo todas las tardes.
Siempre estás igual, en pose de objeto.
Siempre sola, como el fantasma triste
de una ilusión desvanecida.
Languideces sentada en un banco,
esperando a que alguien te mire a los
ojos,
a la cabellera, a la boca…,
para ofrecerle en tus manos en bandeja
unos labios de neón luminiscente.
Esta noche, Marilyn, te he soñado mujer,
mujer
sensual, rutilante,
mujer
de ardientes labios.
Bailabas en el centro de una
constelación
de labios de plástico.
Y me enviabas besos pintados con carmín
sangre,
fresones de lujuria
que prometían saciar mi sed febril.
Yo quería morderlos, y he corrido a tu
encuentro
sorteando los besos fósiles
suspendidos en el aire.
Y cuando, al fin, mis labios rozaban los
tuyos
tu cabeza se ha caído al suelo.
¡Una muñeca, Marilyn!
Eras una muñeca.
Tu pelo rubio, fibra de nylon.
Tus labios, carne de látex.
Y tus ojos, mares muertos de cristal.
Quizá fuiste una mujer de labios
agraces,
o quizá una muñeca de beso fácil.
Quizá.... Pero, en otro tiempo.
Ahora, en mi vigilia, sólo quedan las
cenizas
de un fuego extinto.
Y ya no eres una mujer. Ni un sueño.
ni tan siquiera una fantasía.
Eres simplemente un maniquí
que habita el escaparate de una tienda
de la calle "Las princesas".

6
(Parafraseando a Fernando Pessoa
"Abdicación" y Jorge L.Borges
"Dos poemas ingleses")
Luna llena del parque,
luna fluorescente,
esta noche todo es noche.
Noche
en la pérgola.
En los bancos.
En el ánimo de dos hombres.
Noche
en los ojos de un borracho
que no encuentra el camino de regreso a
casa.
Noche
en el corazón de un enamorado
que espera sentado a la amada anónima
Que nunca llegará.
Esta noche todo es noche,
porque alguien destrozó la luna
en mil pedazos de cristal.
Y la noche es un manto oscuro
que cubre los caminos y la hierba,
un agujero negro,
un pozo de sombras…
¡Pobre borracho perdido en la noche!
¡Pobre amante con el corazón de luto!
Esta noche todo es noche.
No hay caminos.
No hay amor.
Sólo noche (una farola que no enciende,
una bombilla rota a pedradas).

7.
Cuando la nieve no cubre aún los montes
del septentrión,
los gansos se dirigen al tórrido sur
desperezando madrugadas, rezumando
escarchas
y atravesando nieblas
en bandadas que forman en punta de
flecha.
Cuando el sol besa la tierra,
las espigas de trigo se llenan de luz
y sonríen en los campos,
el esplendor del fruto maduro fulge en
los árboles
y las golondrinas vuelan alto,
poniendo halos a los ca campanarios.
Cuando es de noche,
un ciprés,
en un cementerio cualquiera,
apunta erguido al cielo
en pose
de eternidad.
Y ni unas ni otros saben que estás ahí,
colgado en la pared de la cocina.
Nunca te han mirado, calendario.
No conocen el santoral,
ni los días azules y blancos,
ni distinguen el martes del domingo.
No te necesitan, no, aborto impreso,
aunque signifiques lunas, eclipses,
mareas,
muerte de las hojas, ausencia,
nostalgia,
vacaciones, cita de amor, trabajo y
presidio.
Porque no eres más que negro y rojo en
un papel,
y no eres vida.
Eres un constructor de los seres
humanos,
que precisan designar la vida con
nombres
y dividir el tiempo
en un orden matemático.
Sólo ellos inventan conceptos y números
que cifran en fechas los recuerdos y los
sueños.
Solo ellos crean palabras
que significan su propia existencia,
que concretan cada amanecer
y que llaman primavera
a las flores de los almendros.
Sólo ellos…
Nicolas Zimarro
España
http://www.latertuliadelagranja.com/

Português: Rosenna
FOGO
Poemas do livro "Silêncios" de Nicolás
Zimarro.
1.
Tenho na minha mão uma caixa.
Em ela há só um fósforo.
Um simples fósforo. Cera e fósforo,
e nada mais.
Porem, tenho tanto!
Tenho o poder do fogo,
o calor e a lume do lar,
a força da dinamite…
Tenho a chave de um sorriso,
da alegria que se desenhará nos lábios,
no momento de dizer o último adeus
a um amor impossível.
A alegria da liberação,
quando uma chama azul queime seu nome
(devagar; letra a letra),
o nome que encabeça as cartas que nunca
escreví.
Tenho um sopro de esperança
e de vida.
O alento que acenderá a chama do círio
que está sobre uma tumba.
Chama que será um silêncio,
uma comunicação sem palavras,
um coração que pulsa,
uma presença …
E tenho também algumas maneiras da
fantasia:
A luz das velas de um bolo de
aniversário,
as cores dos fogos de artifício,
a magia de uma fogueira…
Sim.
Tenho tanto!
Tenho o poder do fogo.
Um fósforo.

2.
Banco de pedra,
permaneces no passeio da praia
e perduras, desafiando o passo dos anos.
Noutro tempo,
sentado no teu colo cálido,
tudas as tardes esperava ansioso
à mulher de meus sonhos marinheiros,
e aquela mulher de salitre e ressaca.
Tudas as tardes acudia à cita.
E, quando a via ao longe
vir para mim, caminhando pela areia,
sentia que tudo era possível,
porque mais uma vez cumpria-se o sono de
vê-la.
Em ti, banco de pedra, sim, abria-se o
horizonte,
quando ela chegaba, perfumada de algas e
coral,
nos tomávamos as mãos
e procurávamos o futuro na linha de luz
que no mar deixava o sol de poente.
Eras o altar de nossos segredos,
a muda testemunha
dos beijos que robei a sua vergonha.
Guardavas o compasso de nossas intuições,
a sal das lágrimas,
a brisa dos sussurros
e a mel das carícias.
Mas, os ventos glaciares da ruptura
e a chuva do esquecimento
tem apagado os dois corações
ensartados por uma seta
que um dia desenhei na tua superfície.
Agora aquele amor em grafite
está sepultado pelo pó dos anos.
E tu, banco solitário, és uma tumba,
um mausoléu
habitado por ausências e fantasmas.

3-
(Parafraseando a Ernesto Cardenal en
"Oração por Marylin Monroe")
Marilyn,
Vejo-te tudas as tardes.
Sempre estás igual, em pose de objeto.
Sempre sozinha, como o fantasma triste
de uma ilusão desvanecida.
Languesces sentada num banco,
esperando que alguém te olhe aos olhos,
à cabeleira, à boca…,
para oferecer-lhe em tuas mãos em
bandeja
uns lábios de néon luminescente.
Esta noite, Marilyn, te sonhei mulher,
mulher
sensual, rutilante,
mulher
de ardentes lábios.
Dançavas no centro de uma constelação
de lábios de plástico.
E me enviavas beijos pintados com carmim
sangue,
morangos de luxúria
que prometiam saciar minha sede febril.
Eu queria mordê-los, e corri a teu
encontro
sorteando os beijos fósseis
suspendidos no ar.
E quando, ao fim, meus lábios roçavam os
teus
tua cabeça se caiu no chão.
Uma boneca, Marilyn!
Eras uma boneca.
Teu cabelo louro, fibra de nylon.
Teus lábios, carne de látex.
E teus olhos, mares mortos de cristal.
Talvez foste uma mulher de lábios
agrazes,
ou talvez uma boneca de beijo fácil.
Talvez!.... Mas, em outro tempo.
Agora, na minha vigília, só ficam as
cinzas
de um fogo extinto.
E já não és uma mulher. Nem um sonho.
nem tão sequer uma fantasia.
És simplesmente um manequim
que habita no escaparate de uma loja
da rua "As princesas".

6
(Parafraseando a Fernando Pessoa
"Abdicación" y Jorge L.Borges
"Dos poemas ingleses")
Lua cheia do parque,
lua fluorescente,
esta noite todo é noite.
Noite
na pérgula.
Nos bancos.
No ânimo de doi homens.
Noite
nos olhos de um bebado
que não encontra o caminho de regresso a
sua casa.
Noite
no coração de um apaixonado
que espera sentado à amada anónima
Que nunca chegará
Esta noite todo é noite,
porque alguém destroçou a lua
em mil pedaços de cristal.
E a noite é um manto escuro
que cobre os caminhos e a herva,
um buraco negro,
um poço de sombras…
Coitado o bebado perdido na noite!
Coitado amante com o coração de luto!
Esta noite todo é noite.
Não há caminhos.
Não há amor.
Só noite (um lampião que não acende,
uma lâmpada rompida a pedradas).

7.
Quando a neve não cobre ainda os morros
do septentrião,
os gansos dirigem-se ao tórrido sul
espreguiçando madrugadas, ressumando
escarchas
e atravessando nevoeiros
em bandadas que formam em ponta de
flecha.
Quando o sol beija a terra,
as espigas de trigo se enchem de luz
e sorriem nos campos,
o esplendor do fruto maduro fulge nas
árvores
as andorinhas voam alto,
pondo halos aos campanários ,
Quando é de noite,
um cipreste,
num cemitério qualquer,
aponta erguido ao céu
em pose
de eternidade.
E nem umas nem outros sabem que estás aí,
pendurado na parede da cozinha.
Nunca te olharam, calendário.
Não conhecem o santoral,
nem os dias azuis e brancos,
nem distinguem a terça-feira do domingo.
Não te precisam, não, aborto impresso,
ainda que signifiques luas, eclipses,
marés,
morte das folhas, ausência, nostalgia,
férias, citação de amor, trabalho e
presídio.
Porque não és mais do que negro e
vermelho num papel,
e não és vida.
És um constructor dos seres humanos,
que precisam designar a vida com nomes
e dividir o tempo
num ordem matemático.
Só eles inventam conceitos e números
que cifram em datas as recordações e os
sonhos.
Só eles criam palavras
que significam sua própria existência,
que concretam cada amanhecer
e que chamam primavera
às flores das amendoeiras.
Só eles…
Nicolas Zimarro
España
http://www.latertuliadelagranja.com/

|