LOCURA POÉTICA

recibe con alegría a la escritora Uruguaya , quien con sus palabras nos acaricia el alma y nos da un aire vivificante , llevando su palabra por distintos espacios del ser .

¡¡ BIENVENIDA !!

Ludy Mellt Sekher

esta web es tu casa...

Marcelo Romano

 

ESE VIENTO

 

Sobre las piedras frías ha florecido el Viento,

Susurró el Cielo y ha despertado el Firmamento.

Sobre mis flores oxidadas  ha madurado el Viento,

en las campanas medulares de mi sufrimiento.

 

Y sentí correr por mis venas un vino nuevo,

al añejo Pan con un viejo amor flamante.

Ha nacido el Viento, y en mis oídos susurrante,

deja una invitación a un lozano continente.

 

En un diluvio de Sol se ha mojado el Viento,

y sentí en las entrañas una lágrima ahogada,

aquella Noble delicadeza con sed añoraba.

 

Desde el mar  me llama cantando el Viento.

Volvió su canto levantando las maderas,

y canta frenético entre mis velas nuevas.

 

 

VENDAVAL

 

Aquellos  atolones e islas que eran solo

puertos, bosques, ahora el Vendaval

todo  música despierta en las maderas

y va envolviéndome en un descubrimiento.

 

A través de los álamos y cipreses viene

alegre y sonriendo el Señor Vendaval,

con su integridad puntualmente tenue

y el Amor de Amigo en un encuentro.

 

Viene solo, como casi a darle aliento

a mi por poco extinguida hoguera.

Y siento la verdad que nuevamente

me resucita en cada ventolera.

 

Y siento que el velamen de mi barca

con el silbido del Vendaval canta

y en el alma profunda de la quilla,

vibra un dulce estremecimiento.

 

Y siento que mi vida es tan solo

un recuerdo de algún ensoñamiento.

Y con cada palabra que me canta

suave,  yo voy hacia su Firmamento.

 

 

ENTRE DOS MUNDOS

 

Cantando por cumbres de esmeraldas preñadas,

transito volando entre orquídeas y azucenas,

huyo caminando como un hada de leyendas,

tan etérea y ligera, que ni siquiera tengo venas.

 

En tierra hay pérfidas serpientes al acecho,

dibujando brumosos arabescos en silencio.

La noche larga, interminable, gran sacrilegio,

donde habitan sin dormir todos los desechos.

 

Donde todos los recuerdos sin cesar fustigan,

y las arañas del insomnio los párpados golpean,

donde del cemento y el metal somos prisioneros,

 

Entre el mundo de la tierra y el mundo celestial

serpenteando voy, vadeando la espina del rosal.

Con ojos enjugados este mundo gris quiero dejar.

 

 

 

AFÁN

 

Como la sedienta tierra he bebido

lenta, de gota en gota, un recuerdo.

Como la flor al rocío, frágil, vivido,

pero condenado al inevitable olvido.

 

Y fue esta sed de humedad perpetua

la que me agrietó y marchitó la vida.

Con la piel reseca, por el adormecida.

No hay agua de rosas para mi estatua.

 

Y yo, con mi hambruna de fragancias

vagabundeé por todos los rincones

no me encontraste por las estancias.

 

Ni en el espejo de agua de mis esencias

te reflejaste, así bebería tus atenciones.

Hoy, te miro vehemente y mi sed escancia.

 

 

NIEBLA

 

Esta niebla gris que me acompaña,

en este triste invierno de fría mañana,

va llegando sutilmente hasta mi alma,

a mis sueños prueba deshacer en calma.

 

Glacial niebla, cruel, sin frontera alguna,

soberana inerte, en parte como ninguna ,

despliega su aliento de hielo hacia el cielo,

y no hay pájaros ni estrellas que pueda ver.

 

Gris niebla mujer, sin calor, sin ternura,

que del amor nada puedes comprender.

Levanta tu aliento frío y tu mirada entera,

y permíteme en seguida, otro amanecer.

 

 

 

UN RUEGO

 

Voy a pedir a la estrella más preciosa

que me escamotee de tus ojos el mar.

Y en un niño barco, lejos de estas rocas

entre aves acuáticas me iré a navegar.

 

Y comprenderás que una de estas noches

mientras duermes, yo te haga soñar.

Que te llevaré lejos en el mismo barco

y juntos uniremos mi cielo y tu mar.

 

Ningún mal puede hacernos la tierra

si por tu mar nos vamos a naufragar

y en el fondo, quizás encontremos la paz.

 

Y también luego, sentados sobre la orilla

encontremos la voluntad, diosa semilla

conque sembremos la verdadera amistad.

 

 

TIEMPO DE SEMBRAR

 

Es tiempo de sembrar monumentales estrellas,

de plantar lunas, soles, de iluminar las sombras.

Es tiempo  de tomarnos las manos y el hombro

y mirarnos como hermanos y volvernos centellas.

 

Ya pasó el tiempo de dejar morir las ilusiones,

ya corrió el período de quedarse sin corazón.

Los sueños y realidades. Las alegrías y dolores,

son pétalos que comulgan de la misma pasión.

 

Es tiempo de sembrar la amistad, el amor,

la solidaridad, la alegría, como bella flor.

Aunque no tengamos la semilla de la felicidad.

 

Y donde todos comulguemos con y en esa flor,

estará el Señor Cristo para nuestras vidas.

Y vendrá el cielo con su Cosecha de Eternidad.

 

 

HOMENAJE A TU CUMPLEAÑOS

 

 

Hoy quiero decirte nuevamente: Gracias,

por esa amistad y el candor que me diste,

inventado, obligado, o tal vez lo quisiste.

Hoy es tiempo pasado, pasaron las acacias.

 

De mi triste árbol, una pobre y seca rama

recogieron temblorosas tus suaves manos,

por dentro llorando, riendo por fuera.

Tu calor y ternura, hicieron el milagro.

 

Y se volvieron alas que mil cielos viajaron.

Fuimos llenando los espacios carentes,

desde tu corazón dolorido,  indiferente,

como con gotas de sangre por fin latieron.

 

Fuiste inspirando mi piel, y escribiendo

mi inmóvil lago de palabras en una catarata.

Ya transito ahora el camino del regreso,

sin quimeras huecas, ni edenes virtuosos.

 

No persigo mariposas, ni sueños inmaculados.

He llegado a mi jardín, ayer seco, abandonado,

con las manos vacías, y los pies descalzos.

¡Pero hoy es un edén de Dioses soberanos!

 

Han nacido rosas, percibo sus fragancias,

mientras bebo gota a gota las remembranzas.

Te agradezco que abrieras mi vocabulario,

para así traducir del Cielo su diccionario.

 

 

ENCONTRARTE

 

Encontrarte fue encontrar la luz de la luna.

Con su noche, así despertó una flor inmóvil

que hasta ese momento en mi alma dormía.

¡No me quito el mérito de darme vida un día!

 

Fueron como fragancias de cobre y oro,

con que perfumaste mis tristes jardines.

Ahora ya no estarán marchitos los trigales

que en gran medida busqué un ansiado día.

 

Antes tenía un bosque lleno de hermosura,

donde musas y diosas sigilosas bailaban

pero sin la flor música de una alegría.

 

La encontré esa noche cuando mi alma lloraba

como pétalo sediento de una rosa sin espinas.

Como Estrella matutina un solo día se abriría.

 

 

 

UN NUEVO JARDÍN

 

Hoy le brindo gracias a la increíble Vida,

por su Flor Eterna que fácilmente olvida,

los intensos fragores de tantas batallas.

Cierra mi boca,  las voces de mi mente calla.

 

Oh, Vida. Somos la tierra y el Cielo unidos,

bailando con un tambor de rítmicos latidos.

Renunciando al dolor, todo Tú eres Calma,

y con tu palabra Poesía encuentro mi alma.

 

Luchando por otros, tuve mi jardín enfermo,

olvidando cualquier noche triste y nublada,

y no calculé que secó mis flores, despiadada.

 

Hoy ya se fueron cayendo las algas pesadas,

dándole al señor tiempo la verdadera razón,

para renovar mi  flamante jardín corazón.

 

 

Ludy Mellt Sekher©

http://www.sekher.com