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AMADA VIRGEN MORENA

Virgencita piel dorada, por los rayos de mi sol,
tú que llegaste al cerro del Tepeyac con candor,
para dejar el mensaje de paz, sabiduría y amor,
y en la tilma de Juan Diego dejaste puesto calor.

Amada virgen de Guadalupe, que día a día perfumas América…
Manifestando tu amor en cada rayo de luz …,
en el amor de madre sufrida como muestras mujeres latinas...
morena hermosa que maravillo a un pueblo ¡protegednos ¡

No querías templo no gloria, sino dejar en memoria
de las buenas actitudes, que siempre se nos resbalan
para atacar al hermano, ese que nos da su mano,
olvidándonos con ello de tu insuperable historia.

Nos dejaste tu huella imborrable en la historia de fe
Tus estrellas alumbran los caminos, nuestros senderos
tu manto celestial nos cubre amorosamente
¡Adorarte es un placer ¡

Preciosa virgen Morena, a tus pies yo me arrodillo
para que surja ese brillo que hemos estado cubriendo,
de las buenas actitudes, de los buenos sentimientos,
no permitas que se los lleve el torbellino del viento.

Madre de Guadalupe, tierna patrona
que los ojos de mi gente te miren con dulzura
Que sientan pasión insuperable por imitar tus acciones
declamando con orgullo que todos somos tus hijos.

Virgen Guadalupana, déjame besar tu mano,
y si hay de ti algún reclamo, a tu mensaje me inclino,
para que colme la paz, para que reine el amor,
Para seguir tu consejo, para seguir tú camino.
¡Para que exista conciencia en tus fieles peregrinos!!

Dulce Maria, madre santa, besar tus pies yo quiero,
en ese agradecido beso decirte cuanto te adoro
Guadalupana encantadora, míranos con tus ojos candorosos
Dándonos la paz para ir al gran encuentro
Con el padre y tu hijo bendito…
mis manos irán colmadas de perfumadas rosas
las misma que una mañana nos enviaste desde el cielo…

Marel Sosa©
Marcelo Romano

derechos reservados
México-Argentina
2003

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