DÉJATE
VOLAR
No
cierres
los
ojos,
no te
abandones
en
túneles
y
laberintos,
No
cuentes
ovejas;
mejor
mariposas.
Cuida tu
vigilia
de
castillos
en el
aire
y torres
de
arena,
cuídate
de seres
malignos
que
rondan;
mantén
los ojos
abiertos.
Deja que
vivan
tus
silentes
gritos;
disfruta
los
senderos
de
espirales
y
caracolas;
sueña
despierto.
Más si
el
cansancio
te
vence,
¡¡Déjate
volar!!
Cuidando
siempre
que
tu
ternura
frágil
no
duerma.
MAREL
SOSA
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