
autoretrato escrito:
UNA MUJER...
FOTOGRAFÍA
diferente...
¿Cómo es...?
Pequeña, llena de vida...
cercada por temores que derriba
con la fuerza de un niño a quien
se le prohíbe jugar un
domingo...
Melódica, juega a hacer músicas
en cada dibujo que plasma en las
paredes y los ecos de sus
sueños...
Aprendiz de escritora, pinta
colores y emociones con las
letras inexpertas de sus
desvelos, lágrimas, sueños, sus
amores y sus vuelos...
Libre, muy libre, aunque
encadenada a sus valores y
disfrazada de brisas, soles,
lunas y mares...
Alegre, siempre dibuja sonrisas,
pero aprisionada a sus lágrimas
mientras se encierra en sus
recuerdos y recorre sus duelos
con la esperanza del colibrí que
besa una flor, en busca del
néctar que le da vida y lo
impulsa a seguir su vuelo, aquí
y allá....
Vieja, llena de años... y una
niña que ríe por todo, por nada
y le encanta jugar, pasear al
sol con su perro, y besar a los
niños que le salen al encuentro
espontáneo con sus miedos en las
calles de la ciudad que aún
ama...
Débil, no sabe luchar ante la
adversidad como debiera...
Fuerte, porque sigue creyendo en
la gente a pesar de tantas
deslealtades sufridas y de
tantas mentiras almacenadas en
el cuenco de sus lágrimas
calladas....
Amante... de todo... de nadie...
del Mar, del sol, de la noche y
las madrugadas, de las letras y
los sueños, de su CREADOR, de la
música y sus dueños, de los
niños y su pureza, de los perros
y su lealtad, de los ancianos y
sus recuerdos, de los delfines y
su libertad... de los ocasos y
sus duelos, de la Amistad y de
su soledad defendida a todo
dar...
Sueña
con ser un soplo de Brisa del
Mar y besar a la vida en cada
atardecer... Y con nadar hasta
el final del océano donde
encontrar el baúl llenito de
sueños hechos realidad para
poder hacer feliz a cada persona
que puebla la humanidad...
Doliente, con el dolor por la
maldad y la injusticia siempre a
cuestas...
Frustrada, por el sufrimiento de
millones y una desazón continua
por no poder cambiar la realidad
de la gente...
Inconclusa... dejando
escapar los sueños antes de ir
tras ellos...
En fin... y quizá no te importe
saberlo, pero quería
decírtelo... es que apenas eso
soy... Ese puñado de letras que
desea besar tu alma con cada
contacto, con cada poema
compartido... Ese pedacito de
Mar que guardo los veranos en mi
piel y atesoro en mi corazón
para vivir en él y sentirlo un
poquito cada día del año...
Apenas eso soy... un conjunto de
sueños inconclusos, y éstas
ganas de amarte más... un recodo
de calles añejas, un silencio,
una espera, una ausencia, muchas
melodías eternas, un vestido
negro de terciopelo, un par de
finos tacones altos que caminan
buscando su destino, un par de
jeans viejos y rotos, una camisa
negra de seda y un montón de
libros viejos...
Y en esta página de sueños
nuevos, en este espacio de vida
a ciegas, de amigos sin tiempo
que nos aprisiona
voluntariamente, sé que estás
ahí en medio de tus letras,
aunque nunca me escribas, aunque
nada te diga... Y te quiero así,
con este remolino de notas y
cosas que viven en mí, con esta
pequeña sumatoria de lo que creo
ser y este conjunto de letras
con el cual deseo abrazarte y
decirte que te tengo cerquita de
mí...

ADIÓS...
Porque eres mío
como el último rayo de sol.
Eres mío como
el agua de los ríos,
eres mío como las
nubes y los cielos.
Porque eres mío,
extiendo mis alas y surco tu
cielo
llevando mis nostalgias,
mi melodía, mi duelo...
Porque eres mío, te abandono al
aire;
Vuelvo en tu vacío y respiro tu
aroma.
Porque eres mío te obsequio
un beso de viento, lluvia y
frío...
Porque eres mío... te regalo mi
adiós.

Mientras sentimos...
Noches inconclusas, serenas,
ausentes
con sabor a tus letras,
con el aroma de jazmines y el
perfume del silencio
¿eso tienes para mi?
Si cada contacto contigo es un
beso al cielo
si cada silencio es un tiempo
indefinido... ¿Qué somos en
medio de esta distancia?
¿Qué perseguimos en esta reunión
de letras?
¿A dónde nos llevan las notas de
la misma música que nos
encierra?
¿Cuántos sueños quedarán
sumergidos en este encuentro a
ciegas?
¿Qué somos? ¿Qué me das? ¿Qué
puedo darte?
Quizá nada... quizá todo... apquizá
sólo unas letras uñadas
en el cuenco de nuestras manos,
quizá unas mágicas notas de Beethoven o Mozart? Quizá un
Adiós... quizá un Te quiero...
Lo que fuere que seamos... donde
sea que vayamos... este cielo
azul silente, las estrellas que
nos miran curiosas y esta noche
que destila recuerdos, podrán
ser compañeras de nuestro
viaje...
¿Te acompaño... o me acompañas?
O sólo estamos andando caminos
paralelos unidos por melancolías
y sueños nuevos? No lo sé...
Sólo sé que suena a melodía, que
huele a jazmines, que sabe a
miel silvestre... que duele...
que existe... que la muerte esta
vencida mientras te siento,
mientras me sientes...

Hace calor...
la brisa sopla suave sobre mi
ciudad,
como besándonos el alma en
silencio...
No sé si brillan las estrellas,
la noche no sonríe hoy...
Todas las músicas tienen tu
nombre,
todas las calles tienen tu
ausencia y
ese oscuro sabor a soledad que
pasea
conmigo mientras camino rumbo a
casa...
tan sólo para ver que ya no
estás...

Nota de la
autora:
Aclaración:
Algunas de estas cositas las
escribí hace muuucho, otras hace
menos tiempo... No es gran cosa
literariamente hablando, pero te
darán un poquito de mí... Su
verdadero y único valor reside
en las cosas o personas que
motivaron el escribirlas... en
los recuerdos que viven
escondidos en cada letra... y en
la valiosa –y a veces olvidada-
lucha por la simple libertad de
expresión...
TERESA ANTAR
Asunción -Paraguay

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