|

La Magia de los bardos
por el poema Magia a los poetas...

En un rincón encantado
de la dorada Argentina,
en la hora vespertina
veloz se había congregado
cierto grupo connotado
de bardos excepcionales,
para exponer sus ideales
que el Hado les permitía
pues el momento así urgía
a estos eximios mortales.

Tomó la palabra diestro
el gran Marcelo Romano
y deploró que era en vano,
muy tristemente el Maestro,
que el estado actual siniestro
que envuelve a la humanidad
es carencia de hermandad
y con invariable acento
un poema lanzó al viento
que encendió la inmensidad.

Al recinto custodiaban
diez robustos elefantes
y dos cíclopes gigantes
mientras afuera jugaban
las Hadas que se turnaban
para cumplir cada anhelo
de los vates que hacia el cielo
sus cantos así entonaban
y esperanzados rimaban
buscando paz y consuelo.

Cada uno de los presentes
sentados en una alfombra
proyectaban una sombra
de sus deseos vehementes
y con sus trovas ardientes
hicieron volar a un ave
en pos de la brisa suave
con un misterioso hechizo,
abriéndose el paraíso
pues Ninfa encontró la llave.

Julia, Efigenia y Zena
con su rima perfumada
enviaron una mirada
a Libia, Elsa y Rosenna
que detrás de una sirena
abriendo su corazón,
de un mundo de promisión
hablaban tan encantadas
que misteriosas, las Hadas
concedían sin dilación.

Kalima y Maria Thereza
expusieron su sentir
a Karen Pico y Nadir
hablando de la pobreza
y la doliente tristeza
que causa el flagelo al mundo.
Peixoto meditabundo
a Sylvia Cohin le da un lauro
mientras cabalga un centauro
raudo en la naturaleza.

Con nostalgia un trovador,
le canta con sentimiento
y con un pausado aliento
a Nora y Luiz con fervor,
del mágico y eterno amor
que Justo Félix esgrime
e Inés de la Puente imprime
en sus versos con belleza,
que Marcelo con presteza
susurra un verso sublime.

María Aparecida encanta
a Iris Azul y Marcial
en un mágico ritual
que los ánimos levanta.
Eda Carneiro agiganta
con aromas misteriosos
esos momentos hermosos
con su prosa enamorada
que Matilde entusiasmada
rellena su alma de gozos.

Un duende tras de los cardos
en un lugar de la estancia
donde emanaba fragancia,
fragancia sutil de nardos,
envidioso de los bardos
y de su reunión amena,
les impuso una condena
hablándoles de la guerra
y las secuelas que encierra,
llenando a todos de pena.

Con enérgica actitud
y al influjo de un conjuro
dieron escarmiento duro
al malvado en plenitud.
La venerada virtud
que de la felicidad
los poetas de verdad
ya habían conseguido,
no podía ser destruido
por un acto de ruindad.

Todos siguieron en pos
de poemas y quimeras
en fantásticas esferas
agradecidos con Dios.
Uniéronse en una voz
en hermoso himno arcano
a favor del ser humano
con liras y con guitarras
y estaban bellas cigarras
dándoles un mano a mano.

María Mercedes hundida
en un precioso vergel
vé a Alejandro Daniel
con una estrella encendida
y Cristy mira la vida
con notables ilusiones
que imanta los corazones
con un mágico pincel
y oye a William Rafael
con sus místicos pregones.

María Alejandra le dice
a la preciada Viviana,
que el estro allí se engalana
y Dios al grupo bendice.
Como una maga predice
el anhelado futuro
y con un recio conjuro
con tremendos vendavales
nacen ahí manantiales
en un mundo sano y puro.

Ya la luz del nuevo día
se asomaba sin querer
y en el nuevo amanecer
con néctar de la poesía,
se brindaba pleitesía
al paraíso encantado.
Iba un fauno enamorado
tras la ninfa de sus sueños
y los bardos eran dueños
del edén allí formado.

Un relámpago incipiente
cruzó de pronto en el cielo
y los sueños y el desvelo
se borraron de repente.
Regresó entonces la gente
a la cruda realidad
y la mágica heredad
que grabada está en su pecho
les concede así el derecho
de la prístina bondad.

Aquel encanto vivido
por mis amigos los bardos
lleva el perfume de nardos
y un gran legado adquirido.
Y lo que ellos no han sabido...
que en la colina más alta
de la hermosura de Salta,
tomándose un mate estaba
mientras feliz observaba
su amiga, SANDRA PERALTA.

Português
A Magia dos Poetas
Num lugar encantado
da dourada Argentina,
na hora vespertina
veloz se tinha congregado
certo grupo conotado
de poetas excepcionais,
para expor seus ideais
que o destino lhes permitia
pois o momento assim urgia
a estes exímios mortais.

Tomou a palavra destro
o grande Marcelo Romano
e deplorou que era em vão,
muito tristemente o Maestro,
que o estado atual sinistro
que envolve à humanidade
é carência de irmandade
e com invariável acento
um poema lançou ao vento
que acendeu a imensidão.

Ao recinto custodiavam
dez robustos elefantes
e dois ciclopes gigantes
enquanto fora jogavam
as Fadas que se alternavam
para cumprir cada anseio
dos vates que para o céu
seus cantos assim entoavam
e esperançosos rimavam
procurando paz e consolo.

Cada um dos presentes
sentados num tapete
projetavam uma sombra
de seus desejos veementes
e com suas trovas ardentes
fizeram voar um ave
detrás da brisa suave
com um misterioso feitiço,
abrindo-se o paraíso
pois Ninfa encontrou a chave.

Julia, Efigenia e Zena
com sua rima perfumada
enviaram um olhar
a Libia, Elsa e Rosenna
que detrás duma sereia
abrindo seu coração,
dum mundo de promissão
falavam tão encantadas
que misteriosas, as Fadas
concediam sem dilação.

Kalima e Maria Thereza
expuseram seu sentir
a Karen Pico e Nadir
falando da pobreza
e a doente tristeza
que causa o martírio ao mundo.
Peixoto meditabundo
a Sylvia Cohin lhe dá um laurel
enquanto cavalga um centauro
ràpido na natureza.

Com nostalgia um trovador,
canta-lhe con sentimento
e com um pausado alento
a Nora e Luiz com fervor,
do mágico e eterno amor
que Justo Félix esgrime
e Ynés de la Puente imprime
em seus versos com beleza,
que Marcelo com presteza
sussurra um verso sublime.

María Aparecida encanta
a Iris Azul e Marcial
num mágico ritual
que os ânimos levanta.
Eda Carneiro agiganta
com aromas misteriosos
esses momentos formosos
com sua prosa apaixonada
que Matilde entusiasmada
recheia sua alma de gozos.

Um duende trás dos cardos
num lugar da estância
onde emanava fragrância,
fragrância subtil de nardos,
invejoso dos poetas
e de sua reunião amena
impôs-lhes uma condenação
falando-lhes da guerra
e as seqüelas que encerra,
enchendo a todos de pena.

Com enérgica atitude
e ao influxo de um conjuro
deram escarmento duro
ao malvado em plenitude.
A venerada virtude
que da felicidade
os poetas de verdade
já tinham conseguido,
não podia ser destruído
por um ato de ruindade.

Todos seguiram detrás
de poemas e quimeras
em fantásticas esferas
agradecidos com Deus.
Uniram-se numa voz
em formoso hino arcano
em favor do ser humano
com liras e com guitarras
e estavam belas cigarras
dando-lhes um cara a cara.

Maria Mercedes afundada
num precioso vergel
vê ao Alejandro Daniel
com uma estrela acendida
e Cristy olha a vida
com notáveis ilusões
que imanta os corações
com um mágico pincel
e ouve a William Rafael
com seus místicos pregões.

Maria Alejandra lhe diz
à prezada Viviana,
que a inspiração ali se engalana
e Deus ao grupo abençoa.
Como um mago prediz
o almejado futuro
e com um rijo conjuro
com tremendos vendavais
nascem aí mananciais
num mundo saudável e puro.

Já la luz do novo día,
assomava-se sem querer
e no novo amanhecer
com néctar da poesia,
brindava-se preitesia
ao paraíso encantado.
Ia um fauno apaixonado
trás a ninfa de seus sonhos
e os poetas eram donos
do éden ali formado.

Um relâmpago incipiente
cruzou de repente no céu
e os sonhos e o desvelo
apagaram-se de repente.
Regressou então a gente
à crua realidade
e a mágica herdai
que gravada está em seu peito
concede-lhes assim o direito
da prístina bondade.

Aquele encanto vivido
por meus amigos os poetas
leva o perfume de nardos
e um grande legado adquirido.
E o que eles não souberam...
que na colina mais alta
da formosura de Salta,
tomando-se um mate estava
enquanto feliz observava
sua amiga, SANDRA PERALTA.
SANDRA PERALTA MEZA.
PANAMÁ, REPÚBLICA DE PANAMÁ.
15 DE MAYO DE 2005
SSARLEPAT@HOTMAIL.COM


SENDERO...
Desde la eternidad hay una flama
que recorre veloz todo un camino
y que cubre de luz el Ser Divino
a la vida que nos dá, porque nos ama.
- ¡Vive! - nos dice. Aquí está tu destino;
y nos brinda su amor y derroteros
y vagamos por mundos lisonjeros
bogando con razón... con desatino.
Muchas veces salvamos la distancia
que separa a los crueles aguaceros
y a los estíos paupérrimos y fieros
en un rincón de luz y de fragancia.
Y se inserta el amor en nuestras vidas
que es sacro néctar que a nuestra alma inflama,
que enciende en nuestro cuerpo ardiente llama
y es bálsamo que cura las heridas.
Yo no sé si la presencia de Eros
será mejor o peor que la muerte;
empero, cualquiera que sea la suerte
se transita feliz esos senderos.
Y a no dudar, fervientemente sé
que el Creador con su tino verdadero
puso amor... ilusión... en el sendero,
para abrigarnos de esperanza y fe.

CAUTIVA
Como insecto atrapado por la araña
en sus redes me siento yo cautiva
y con mis alas rotas, fugitiva,
romperé de sus hilos, la maraña.
Ya no quiero el amor de aquel que engaña
ni sentirme por él tan compasiva.
Cosecha siempre aquel que bien cultiva
los frutos del amor que nunca daña.
Como arenas que el mar siempre las baña,
del mirar de unos ojos huyo altiva,
pues el amor va y viene a la deriva
y el mar besa la arena y no la empaña.
En el abismo de mi alma que entraña
tanto dolor y se presenta esquiva,
prefiero estar a solas, muy cautiva,
contemplando la nieve en la montaña.

SER POETA
Me preguntas tú, Marcelo,
con tu innegable ternura:
¿Cómo es la cierta figura
que hoy causa tanto revuelo
de ser poeta y consuelo
en un mundo que delira,
si al nacer viene una lira
prendida de nuestra mano
y esa musa que el Arcano
a cada vida le inspira?
Si un orto espectacular
o tibia noche estrella
o la fuerte marejada
te conduce a tí a rimar;
y si el céfiro al pasar
su suave murmullo reta
a descubrir su faceta
inmersa en el Universo...
delicado surge un verso
y entonces... eres poeta.
Si la tristeza de un niño
o el llanto de una madre
hacen que el alma taladre
por la ausencia de cariño;
o si de unos ojos el guiño
gira tu esencia completa...
una palabra interpreta
con gran sentido y decoro
el invaluable tesoro
que en su alma guarda el poeta.
Y si la Patria se aterra
por la infamia de un tirano
y herido cae el hermano
en la fratricida guerra;
la pluma presta se aferra
a que la idea arremeta
contra esa acción obsoleta
en defensa de la paz;
y así, Marcelo, verás
en cada hombre a un poeta.

ENCUENTRO...
Mi corazón navega en el misterio
y en el silencio rebosando voces,
quizás recordando pasados goces
o entre losas del mudo cementerio.
Yo busco más allá de esos retazos
con memoria apacible y deshojada
y no te encuentro en la recia marejada
ni en la arena ni en la fuerza de sus brazos.
Vago triste todo el día fugitiva;
ni yo me encuentro en mi ser vulnerable...
sigo buscando obsecada e insaciable
y no estás ni en la rosa sensitiva.
Yo anhelo un encuentro en las altas cumbres
donde la brisa roce los cabellos,
donde el sol nos funda con sus destellos;
pero hay nostalgias y mar de incertidumbres.
Narda Sarlepat
Panamá, República de Panamá.
ssarlepat@hotmail.com

português
CAMINHO...
Desde a eternidade há uma flama
que percorre veloz todo um caminho
e que cobre de luz o Ser Divino
à vida que nos dá, porque nos ama.
- Vive! - nos diz. Aqui está teu destino;
e nos brinda seu amor e derroteiros
e vagamos por mundos lisonjeiros
bogando con razão... com desatino.
Muitas vezes salvamos a distância
que separa aos cruéis aguaceiros
e aos estíos paupérrimos e ferozes
num canto de luz e de fragrancia.
E se insere o amor em nossas vidas
que é sacro néctar que a nossa alma inflama,
que acende em nosso corpo ardente chama
e é bálsamo que cura as feridas.
Eu não sei se a presença de Eros
será melhor ou pior do que a morte;
entretanto, qualquer que seja a sorte
se transita feliz esses caminhos.
E a não duvidar, ferventemente sei
que o Criador com seu tino verdadeiro
pôs amor... ilusão... no caminho,
para abrigar-nos de esperança e fé.

CATIVA
Como inseto atrapado pela aranha
em suas redes me sento eu cativa
e com minhas asas rompidas, fugitiva,
romperei de seus fios, a maranha.
Já não quero o amor de aquele que engana
nem sentir-me por ele tão compassiva.
Colheita sempre aquele que bem cultiva
os frutos do amor que nunca dana.
Como areias que o mar sempre as banha,
do olhar de uns olhos fujo altiva,
pois o amor va e vem à deriva
e o mar beija a areia e não a embaça.
No abismo de minh' alma que entranha
tanto dor e se apresenta esquiva,
prefiro estar a sós, muito cativa,
contemplando a neve na montanha.

SER POETA
Me perguntas tu, Marcelo,
com tua inegável ternura:
Como é a verdadeira figura
que hoje causa tanta revoada
de ser poeta e consolo
num mundo que delira,
se ao nascer vem uma lira
presa de nossa mão
e essa musa que o Arcano
a cada vida lhe inspira?
Se um orto espetacular
ou morna noite despedaça
ou a forte marejada
te conduz a ti a rimar;
e se o zéfiro ao passar
seu suave murmúrio repta
a descobrir sua faceta
imersa no Universo...
delicado surge um verso
e então...és poeta.
Se a tristeza dum menino
ou o pranto de uma mãe
fazem que o alma fure
pela ausência de carinho;
ou se de uns olhos a piscada
gira tua essência completa...
uma palavra interpreta
com grande sentido e decoro
o incalculável tesoro
que na sua alma guarda o poeta.
E se a Pátria se aterroriza
pela infâmia de um tirano
e ferido cai o irmão
na fratricida guerra;
a pluma presta se aferra
a que a idéia arremeta
contra essa ação obsoleta
em defesa da paz;
e assim, Marcelo, verás
em cada homem um poeta.

ENCONTRO...
Meu coração navega no mistério
e no silêncio transbordando vozes,
talvez lembrando passados gozes
ou entre lousas do mudo cemitério.
Eu procuro além desses retalhos
com memória aprazível e desfolhada
e não te encontro na rija marejada
nem na areia nem na força dos seus braços.
Vadio triste todo o dia fugitiva;
nem eu me encontro em meu ser vulnerável...
sigo procurando obseqüente e insaciável
e não estás nem na rosa sensitiva.
Eu almejo um encontro nas altas cumes
onde a brisa roce os cabelos,
onde o sol nos funda com seus reflexos;
mas há nostalgias e mar de incertezas.
Narda Sarlepat
Panamá, República de Panamá.
ssarlepat@hotmail.com

|