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Introducción
Somos un cuerpo que se despereza
ante las palabras que avanzan
desde la huella de la literatura
tradicional hasta los más
actuales modos modos de
escritura; en los que sin dejar
el rostro original vive una
extraña, asombrosa y
enriquecedora metamorfosis.
Este texto no pretende ser una
crítica sólo una puerta de
entrada, desde la visión del
lector a una página en la que se
recrea este recorrido de cambios
y constancias .
Salta es multiplicidad de
paisajes, aquí los sueños trepan
por sus enmarañadas selvas , se
duelen en la soledad de la árida
geografía o reverdecen en las
quebradas de sus valles.
En el texto literario cuajan ,
no por determinismo sino por la
capacidad creadora del escritor,
esa diversidad no solo de
paisajes tambien de identidades,
que a veces despunta en la
copla, manifestación de de las
preocupaciones existenciales; en
el tono testimonial , en la
sensualidad , en la reescritura
de viejos tópicos, leyendas o
creencias.
Sin embargo la palabra no se
restringe a la caricatura o al
localismo del entorno sino que
penetra iluminadora en la
hondura del alma .
Así la poesía , la narrativa
revelan una existencia que nos
hace compañeros del hombre de
todos los tiemposy de todos los
espacios, sin dejar de ser y
sentir la conciencia
latinoamericana.
EDITH
NATALIA CRUZ
Prof . en Letras

Poetas Salteños Contemporaneos
Selección de poemas y poetas de
Salta -Argentina
Por Miriam Fuentes

CARLOS JUÁREZ ALDAZÁBAL
(Salta, 1974) publicó La
soberbia del monje
(Último Reino, 1996, subsidio
Fundación Antorchas) y Por qué
queremos ser Quevedo (Bajo la
luna nueva, 1999).
Es Licenciado en Ciencias de la
Comunicación, docente en la
Universidad de Buenos Aires y se
desempeña como periodista. Vive
en Buenos Aires.
Poemas de Nadie enduela su voz
como plegaria obtuvo, en el año
2001,
el Primer Premio en el Concurso
Identidad de las Huellas a las
Palabras,
organizado por la asociación
civil Abuelas de Plaza de Mayo.
Hain.
Por este lago he pasado muchas
veces,
he tirado mi flecha a la
distancia
y recogí el alimento,
primero sorpresa,
más tarde orgullo.
El animal temblaba.
Con su herida llamaba a mi boca
para darme el aliento.
Tiempo atrás,
mis pasos anduvieron
por estas playas,
pero eran otros los pies,
era otro el que estaba
entre los perros
imitando al cazador de
cormoranes.
Tiempo atrás,
mi sombra se escondía
con el lobo marino
de la infancia.
Hoy estoy solo.
Un espíritu me acecha
para darme el espanto.
Pero voy a vencerlo.
Muchos espíritus
habitan en la tierra,
mujeres vengativas
con garras espantosas.
Espíritus atroces.
El hain ha comenzado hace dos
días,
mis tías ya lloraron la
inocencia
y mi madre maldijo a la gran
luna
con la pintura roja sobre el
pelo;
confiaban en mis fuerzas,
por eso sus plegarias detuvieron
los males.
Retorno victorioso al
campamento.
El espíritu ha huido como un
búho,
y la calma es posible.
Llevo mi presa con el orgullo
firme,
dispuestos los oídos para
escuchar la historia
en la voz de los hombres,
dispuesto a ser un hombre
con el valor entero,
con el firme coraje de la caza.
En la choza mis pares me reciben
(digo "mis pares" porque ya soy
un selk'nam,
porque he dejado los hábitos del
juego
para probar la muerte del
guanaco)
y palmean mi espalda con
aprecio,
y dividen la carne,
y nos sentamos juntos en la
ronda.
Después se asustan.
El espíritu me llama,
impaciente y airoso.
Ahora me descarna
con su pico de búho,
alimentando el hambre,
mientras sufro alaridos
de mi propia garganta.
Los poemas seleccionados
pertenecen al libro:
“Nadie enduela su voz como
plegaria. ”
Hain: ceremonia selk'nam (ona)
por la que los adolescentes
varones pasaban a la adultez.
Servía para justificar el
patriarcado asegurando el
dominio simbólico de los hombres
sobre las mujeres.
La luna en la mitología selk'nam
representaba una fuerza maligna.
La malignidad de la luna se
sustentaba en el relato que
narraba el paso de una supuesta
sociedad matriarcal al
patriarcado. La luna, gran
matriarca, odiaba a los selk'nam
porque eran producto de los
hombres míticos (entre ellos el
sol) que habían destruido su
mundo. Durante la ceremonia del
hain las mujeres insultaban a la
luna para que no acabara con la
vida de sus hijos.
La palabra "selk'nam"
significaba, en un sentido
estricto, "los hombres". Los
adolescentes
eran aspirantes a selk'nam.

ANIBAL AGUIRRE
(poeta-actor de cine-dibujante)
nació en Salta, en la década del
50. es autor de varios libros de
poemas muchos inéditos, aún.
Co-fundador del grupo Joaquina
Cultural de poetas callejeros,
quienes se convocan cada viernes
para la lectura en la calle San
Martín al 1200. Es organizador
de infinitos eventos culturales
dentro de la provincia y en la
zona norte del país.
AQUEL SEPTIEMBRE
Tú.
Aquel septiembre.
De pronto me encontré
En medio de la calle,
acontecía que habías
inquietado mi corazón.
Apoyada en la puerta de hierro
Me ofreciste tu universo
Y me quedé, hundido
perdido en el arenal
sin poder llegar a ti.
Fuimos los fantasmas
de la feria,
mi amor por ti
también estuvo
en la indiferencia del parque.
Hacia el final, el árbol,
tu mirada
y una confesión agazapada.
Te quedaste allí, lacerante,
y me perdí en la noche
llevando conmigo tu pregunta:
¿Por qué llegaste tarde?
SOMOS
Somos los amantes
del otro lado
de la cuidad.
Los de ultratumba;
¡Nadie los conoce!
Escapamos por los muros.
Dios no nos imagina.
Luzbel y sus hipótesis.
Los pájaros nos cuentan
en sus fábulas.
La parca nos tiene miedo.
OLVIDAR
Me dirigiré lentamente
hasta la oficina de correos.
Treparé sus escalinatas
entregaré la carta,
esta será sellada.
Giraré hacia la salida
Y comenzaré a olvidarte.
OLVIDAR, COMO
¿Quién puede olvidar
como hacerlo?
si existen en la humedad
de las habitaciones,
en los inevitables
pasillos,
es más,
en las camisas que jamás
tiramos.
Los recuerdos se tornan
tumultuosos
venciendo al tiempo
constantemente.
Asumidos derrotados
dejamos que se apoderen
de nuestras manos
de nuestras voces
Nos iremos lejos,
al partir a cualquier lugar
calcinaremos nuestros pies
Y ellos serán las brasas
y el adiós.
Pues ellos somos
nosotros mismos.
CITA
Falté a la cita
y me convertí
en alguien.
Alguien como nada
como el sedimento
de la arena
esa que se escupe,
que se lleva eternamente
en los zapatos,
que inflama nuestras llagas
que se desprende, y consigo
la sangre
y con ésta
el amor.
GUERRERO
El guerrero
no legó
a tu aposento.
No
Escaló
Tus paradisíacas
empalizadas,
es un guerrero
sin piel
y sin brazo.
EXTRAÑA PROFECÍA
Amor,
extraña profecía.
Anoche te asesiné
bajo la luna llena.
Cuando quemaba tus cartas
gemía la muerte se ahogaba la
vida.
Levanté los brazos
Consumiciones
mis uñas
un pájaro negro
recogió cenizas
luego vino un viento
que se llevó
ese humo.
Los poemas seleccionados
pertenecen al libro: “RAQUEL
CAMBA”

EMILIA VIRGINIA ACOSTA
nació en Salta.
Obras: 1986 Plaqueta “
Poemas”1987-1991integra el grupo
Hoja de poesía con 19 plaquetas
poemas musicalizados en casettes
y posters de poesías.1989: libro
Clamor en distintos tiempos
1991:lbro:La mujer y las casas.
1993: dirige el libro revista
“Encuentro Escrito” .1996 ;
participa en la Antología de
Poesía Narrativa Breve de WMH
editor. 1997 libro: Taberna de
las flores altas.
LA INTRUSA
I
Creo que todavía no soy yo
ésta que intenta correr
con el anclaje
II
Debería el paso ser mas breve:
libélula ahogada.
Dioses
cuántos metros para llegar a mí
incansables metros que desdoblan
la alfombra de las décadas que
preparan el terciopelo
áspero, seductoramente viejo
y nuevo y amante y novio
y cieno
Desde este tramo
duramente púrpura
es difícil crear la nueva noche.
III
Por ti misma y por ésta
que lenta se va de mi lado
te digo que lo hagas:
soplar el pistilo ante la arena
llevar delfines a las aguas
aunque haya cargueros
masacrando.
Haz de ti pared y salto
hazte, créate, suéñate
tu la otra
No la dejes morir
conviven el ángel y el galeote.
Provoca a la traición y a los
placeres.
Valdrá la pena.
Qué más da
Si nunca fueron tuyos.
MISERIAS DEL CORAZÓN
Yo misma ando alejada
de este corazón
que ruge por otras tierras.
Yo sola , me divorcio
del sol
del tic tac
del toc toc
y otras onomatopeyas
Yo misma lo designo
corresponsal de guerra
-por las dudas los hieran-
Para que vuelva
héroe
con medallas titilantes
que enceguezcan.
IMPRONTA DEL POEMA
La sillita azul
y el café, de todos los días
-lo sé, lo sé- me hace mal
Bebo mi café eligiendo
Ardor desmesurado
es el otro , mercancía de otra
mano
árido olor de bejucos escondidos
mis mañanas de pasos obligados
a gastar el gran amor, el tiempo
Tiempo. Te escurres...
-(El leguaje : subrayado
¿ Qué es lenguaje? . Piensen )
Mi lenguaje acá, acá
-(¿Cuántos tipos de lenguaje
conocen?)
Mi lengua voz , lava hirviente
a la tráquea y mis dedos tiza
mi voz me atormenta
retener,
retener, las mariposas de la
idea.
PARALELOS
Mientras yo procuro
volver desde el exilio
duermes tu cansancio.
Mientras sueño , un sueño
cualquiera de poesía
me sueñas en tu cuerpo.
SORPRESA
Ni la sombra
reconoce esta locura de andar
aprisa
rumiando y olvidando
tanto pedacito de placer.
DEUDA
Cerraron el banco
justo
cuando corría a abonar
la última cuota de mis sueños
Los poemas seleccionados
pertenecen al libro:
“Taberna de las flores altas.”

HUGO JOSÉ SAJAMA
Nació en Salta el 9 de abril de
1964.
Obras en poesía: “Eunucos de
terracota”(1999)
“El bajo”(2005)
FOBIA
Detrás de la puerta
Duerme en su vigilia un
Divertido acompañante
Degradado que
Diariamente quita
Diversión y vida
De un plomazo
Detrás de la puerta
Dice: sacale el pantalón
Dinero carne los futuros
Dame sus bolsillos
Date la vuelta / chau.
Descarado guardia
Te sorprende el gusto
Que tiene ese pezón
obscuro
De tanto sabor
Limpiado con jabón?
Si a la noche tiene jugo
Es porque lo necesita
El que sin savia vive
Al ser savia buscada
En momentánea pasión
Que se repite.
FOCO ROJO
De manera roja.
Postal prohibida y
Semáforo inmóvil
Para lo que cruzan la avenida
Cuyo imán inquiere
Si no lo tenés
Supremo foco rojo
Con sacerdotisas
Que adoran el cuerpo del hombre
Y lo elevan un instante
Sobre el altar dispuesto
En una cama
Foco rojo imprescindible
Como faro de amante
Sin consuelo,
Guía de un amor lavado
En plástica batea:
Lo que alumbra se repite
De rojo en rojo
Al infinito
BARRIO
1
Un barrio que en el bajo
Postrado está por el martirio
De la casa con viento
y su habitanta
tiene otras muchachas
que el secreto descubren
en el cuarto / o primer
día
de su viaje.
Iluminación que excita
Por donde el visitante llegue
Por caminos que sonríen y
malician
Si hago caso de su venta.
Nombres que repiten sin cesar
Y sin memoria otros barrios
Pero no el bajo,
El más pequeño
El angustiado
2
un fantasma se pasea
por la noche de este barrio
de barro con cadenas,
por sus calles se ha fugado
en visión inapresable
cuyo cuerpo es el permiso
de volver como lo ordena
el pasado del hombre
y la mujer fatal.
Los poemas seleccionados
pertenecen al libro: “El Bajo”

MERCEDES SARAVIA
POETA
SALTEÑA
OBRAS:
“MENDIGA LUZ”(1991) POEMAS
“PLAZA
DESIERTO” (1993) POEMAS.
Co-fundadora de
la hoja de poesia “Resquicios”
NIÑA EN UNA FOTO
a Lorenzo Martín
Sobre el
escritorio
una pequeña
foto enmarca
aquel
instante
Estás allí
parada
en el
inmenso mundo
que abarcan
los brazos de tu padre
indemne y
frágil al borde de un abismo
Te miro y
no me reconozco
Sin embargo
algunas noches
escucho tu
llanto
como una
luz incesante
tu
melancolía
(de Mendiga
Luz)
CASA DEJADA
Ha crecido
tanto la maleza
desde que
nadie transita
los
senderos
y se han
quedado solas todas las ventanas
en la casa
un fuego verde
se muere
entre paredes de arena
A ratos la
luna espía los jardines
Después
quedan las sombras en silencio
(de Plaza
Desierto)
VIENTOS DE AGOSTO
Porque el
silencio se parece a la muerte
para que
sepas, mi silencio es llamado
mudo que te
busca
Así te
espero , desamparada
porque el
aire se llena de ausencia
Y afuera
una lluvia de cenizas
cae desde
los cerros huele a humo
y sopla un
viento
que hace
crepitar al aire de este cuarto
en que
espero
Y mi
silencio crece para llegar a vos
Estás lejos
respirando la oscuridad
de otra
noche otra ciudad otro tiempo
(
de Plaza Desierto)
Circulación del caos
La cocina
de mi casa corre
serios
peligros
tras
dos días de
ausencia tan
impune el
caos amenaza
nuestras
cosas
más
íntimas
desde aquí oigo
un motor
esperando el
semáforo
del
otro lado
solo silencio
bajo los
párpados cerrados
una mujer
sueña
con
la muerte y
el silencio
se instala
conmigo un
punto
detenido
la
luz en el
borde de la
taza una
sombra
el café
derramado
tal
vez cada
cosa encuentre
su lugar
precario
o
exacto por
ahora todo
se desliza
hay
un hilo de
sangre
atravesando
mis
palabras
casi
puedo
sentirlo
Enigma
qué
hacer
con esta llaga
siempre
abierta
ahuyenta
al amado
atrae
a las
moscas
Ataraxia
a
Rosita Machado
a
durazno
huele el aire
cristalino
será quietud
la sombra
en el fondo
de tus ojos?
no mires
los helechos
caen
desasidos
retén el vuelo
de la avispa
en su última
ronda
Poema IV
No te vayas
no te duermas
hay un silencio
de siglos
acechándonos
“y
deletreas el nombre del Caos”
Rosario Castellanos
Abrazar al cabeza
abrazarla
para que no
caiga
protegerla
de tanto
vacío
abrazar la cabeza
contornearla de abrazo
ahuyentando el
voraz pájaro
ausencia
abrazar la cabeza
envolverla en trazos
de sombra
que no caiga
que no
se pierda
rondando en
la nada

Carlos Müller
Libros publicados:
Selección
de poemas
Chispas
(de Bailanta
triste)
Aún
conservo una risa de papagayos y
tucanes
una
cosquilla la luz de las
estrellas
la aspereza
de tu piel curtida
la bravura
inocente la frescura;
El mundo
entonces iba para adelante
giraba
vertiginosamente
y nosotros
en él
mareados y
felices
hacíamos el
futuro a cada paso
era sólo
cuestión de horas
alcanzarlo.
Todo era
eterno posible riesgoso:
Tenía la
fuerza arrolladora
del amor.
A veces
siento
una chispa
que enciende
otra vez
sus voces lejanas
alentándome
empujándome
hacia el universo
cambiando
esta mortaja
por un
disfraz de colores brillantes.
A veces
siento
a mi
corazón que va
todavía por
ahí,
emocionándose.
La ira
(de Bailanta triste)
Se gesta en
el pecho
un maremoto
ebulle
crece
sus olas
alcanzan a tapar el raciocinio;
Entonces
no quedan
ya límites posibles
las
palabras estallan en partículas
la sangre
hierve se derrama;
La ira se
instala
toma
posesión
rompe de un
plumazo
todos los
acuerdos
y se lanza
incontenible
hacia el
abismo.
Después;
Sólo
después de la masacre
regresa la
prudencia
para
intentar
la
resurrección de los afectos.
Fronteras
Las
fronteras del deseo
dibujan en
el aire
un mapa
impreciso
Las líneas
abundan
en las
manos de los poderosos
El destino
es cosa de
cartógrafos y de peritos
La
geografía del amor
-por el
contrario-
admite tan
sólo el trabajo minucioso
de los
quiromantes.
El ojo
izquierdo
Miro con el
ojo izquierdo.
Mis dedos,
al tiempo, exploran
los restos
del banquete
A veces
convierto
una lágrima
en un brillante
o una
pepita de oro en miga de pan
Poseo el
don
de
inventarle un destino
a los
desahuciados.
Con sólo
parpadear,
Yo hago
milagros.
NADIE
escuchó GRITAR a MARCELINA
MENESES
Marcelina
Meneses y su hijo
-una guagua
de diez meses-
fueron
arrojados desde un tren en
Avellaneda
Era
inmigrante. Sólo poseía
las manos
para el trabajo
y esa
guagüita que había nacido aquí,
en esta tierra.
"Boliviana
de mierda"-dicen
que le
dijeron- y después
se generó
una interesante discusión
acerca de
los inmigrantes ilegales
y de la
hermandad latinoamericana
Ella
llevaba en brazos a su hijito
Llevaba
bolsos y paquetes
pero
ninguno le cedió el asiento.
-Marcelina
era boliviana,
no sé si lo
he mencionado-.
El guarda
escuchó insultos y palabrotas
"Otra vez
estos bolivianos
haciendo
despelote" -dicen que dijo
Y siguió su
camino
Después,
nadie sabe qué ocurrió
Pero
alguien la empujó
Arrojó del
tren a Marcelina y a su guagua
Alguien los
mató
Era un
comando de la Gestapo -estoy
seguro-
que siempre
recorre los trenes suburbanos
descargando
el instinto del psicópata con
los pobres
-da lo
mismo de dónde son-
Este no es
un hecho aislado
No. No
seamos ingenuos
Alguien los
torturó primero en Escobar
Los metió a
la cámara de gas, en Auschwitz
Y luego los
mató, los arrojó del tren en
Avellaneda.
Alguien los
insultó en Rhodesia
"Boliviano
sucio" -le dijeron
los
compañeritos boers de la
escuela-
Alguien los
persiguió y los mató a balazos
en Ringuelet
o bajo el
puente de la hermandad, en
Pocitos.
Marcelina
Meneses y su guagua de diez
meses
mueren una
y otra vez asesinados
Mueren a
cada rato
y con ellos
se muere también esta idea
de país, de
comunidad,
La nación
se nos muere de vergüenza
con cada
inmigrante muerto;
El poder de
la Gestapo
se instala
sobre los miedos,
Sobre
nuestros miedos. Avanzan
sobre el
silencio de la mayoría
Sobre
nuestro silencio obsceno y ruin
Sumando
odios y muertes como trofeos
Invocando
una patria que vomita sobre
ellos
No es un
hecho aislado
No.
La Gestapo
tiene sucursales en todo el
mundo;
Pero las
más peligrosas
son las
pequeñas sucursales clandestinas
en los
cerebros con odio.
Marcelina
Meneses y su guagua
esta vez
murieron en Argentina,
fueron
arrojadas desde un tren
Un tren
harto de gente malhumorada
que viajaba
con ese calor...
Un tren
fantasma, repleto
de ciegos,
de sordos y de mudos
lleno de
cómplices
apenas
pasadas las nueve de la mañana
Era el 10
de enero de 2001
ese día
Marcelina Meneses y su guagua
no pudieron
gritar o no fueron escuchadas;
Y es por
ello que ahora
los que
viajamos aún en el tren del
horror
Todos
juntos debemos gritar por ellos
Gritar por
sus gargantas
Gritar
hasta que se nos escuche
Hasta
derrotar a los sicarios y a los
indiferentes
Definitivamente.
Carlos Müller
kmuller54@hotmail.com






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