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Mi Propia Piel

Me gusta acariciar tu piel,
como artesano al barro,
y extraer de cada poro tu miel
y beberla cual elixir sagrado.

Que mis manos besen tus caminos
cual navío que acaricia al mar.
Quiero provocarte remolinos,
quiero tu hombría respirar.

Y llegar al confín de mis deseos,
dándole a mis manos albedrío.
Y beber tu rocío cual veneno
para llenar mi cántaro vacío.
Me fascina tu olor a poesía
y tu sabor a bella melodía.
Tocar tu piel, de eterna primavera
ha sido mi adorada fantasía.

Te siento como suave terciopelo,
cual seductor manto de agua tibia,
acariciarte fue siempre mi anhelo
como a la tierra, la lluvia.

Quiero vestirme con tu piel tostada,
con tu viril perfume, embriagarme,
que entre tu piel y mi piel, no quepa nada,
que seas mi propia piel… y así… morirme.
Paty
  
En La Mano Una Rosa

En la noche callada escuchaba el silencio
con la luz apagada yo te esperaba ansiosa
te imagine llegando con tu cabello al viento
con ojos de deseo y en la mano una rosa.

Te acercabas despacio con tu sonrisa clara
y me dabas la rosa y me dabas un beso
y recorrías mi cuerpo con solo tu mirada
volviéndose tan loco ese beso travieso.

Te imagine tal cual… melena despeinada
con ese olor a hombre que despierta el deseo
con ese cuerpo bello, con esa piel bronceada
y con hambre de amor, como siempre te veo.

Y en la noche callada te imagine llegando
despacio hasta mi lecho en donde te esperaba
con la luz de la luna tan solo iluminando
ese cuerpo viril que me tiene embrujada.

En la sabana tibia imagine que entrabas
me mirabas callado con ojos de pasión
entre tus brazos fuertes despacio me tomabas
haciendo realidad lo que era mi ilusión.

Un movimiento leve rompió aquel silencio
y mire hacia la puerta con la mirada ansiosa
y te mire llegando con tu cabello al viento
con ojos de deseo… y en la mano una rosa.
Paty
  
Preguntas

¿Cuándo fue que te fuiste?... no recuerdo,
solo se que era un día gris de invierno.
El ave cubría bien al crío
y en mi alma también hacia frío.

¿Cómo te despediste?... lo he olvidado,
solo se que tus ojos eran fríos,
se mostraban serenos y sombríos
mientras mi corazón estaba congelado.

¿Cómo te fue después?... no le he sabido,
solo se que me extrañas, no lo dudo,
se que en las noches sueñas mis caricias
porque olvidarlas no podrás… ¡lo juro!

¿Cuándo regresaras?... no lo adivino,
tal vez nunca jamás, quizás un día,
eso mejor se lo dejo al destino,
el arregla las cosas de la vida.

¿Y como volverás?... ¡arrepentido!
eso lo se muy bien, a ciencia cierta,
pero dejaste mi alma tan desierta
y a mi corazón totalmente confundido.

¿Y que me pedirás?... que te perdone,
así de fácil, me dirás solo… perdón,
como si nada hubiera sucedido
y no te importara mi corazón.

Y yo, ¿qué te diré?... ¿no lo adivinas?
te quiero, ya lo se, pero no importa,
soy yo la que diré si tu regresas
o si te mando caminando sobre espinas.

Pero ¿Por qué? dirás… ¡estoy arrepentido!
Te diré que he sufrido por tu ausencia
y el tiempo y la distancia me enseñaron
a poder existir sin tu presencia.

Cuantas preguntas se hace el alma mía
y se da las respuestas convenientes
pero lo cierto es que si vuelves a mi vida
no podré perdonarte tus ausencias
pues para mi, ya fueron suficientes.
Paty
  
Sobrando

La noche va cayendo lentamente,
el sol, cansado ya, se va apagando,
la luna ya se asoma y se enciende,
las aves no se escuchan, pues ya duermen.
Y yo sola en mi cama, te extraño enormemente.

Se escucha ya el murmullo de la noche,
los grillos han salido, están cantando,
miro por la ventana, la luna está creciente
y me vuelvo a la cama… estoy llorando.
Y pienso… cuando vuelvas… no habrá ningún reproche.

Y la noche transcurre… y yo despierta
mirando tu retrato que he puesto en tu almohada,
te miro, te sonrío, te beso dulcemente
y trato de dormir, mas el sueño no llega
y siento que mi cama, sin ti, está desierta.

No es que cuando me faltas… me la pase llorando.
No es que cuando no estás… me sienta sola.
No es el que sienta yo mi cama tan desierta.
No es que sin ti, me sienta muerta.
Es que si ti, en todo el universo, estoy sobrando.

Sobran mis besos cuando tu estas ausente.
Sobran caricias, sobran abrazos.
Sobran palabras que, presas en mi boca
se amontonan, me ahogan, me enmudecen.
Y te repito, sobro yo, si tú no estás presente.

La luna se ha marchado a descansar,
la noche terminó, el sol se está asomando,
y aunque no he dormido, estoy contenta
pues se que en este día tu vas a regresar.
Cuando te vea llegar, me tomaran tus brazos,
y en ese mismo instante… ya no estaré sobrando.

Paty
  
Web de Paty
Dulzuras.com
http://www.dulzuras.com

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