LA LOCURA DEL POETA
Fernando Peixoto
e
Sylvia Cohin
Que la voz del Poeta no
se calle
Que los ojos del Poeta
no se cierren
Déje el mundo que el
Poeta hable
Muestre imagenes que por
dentro mueven.
Que sus versos sean la
sirena
Que alerta a toda la
gente su vuelta
El grito fuerte en tono
siempre perenne
Que la dignidad humana
eleva y exorta
Que el poema sea el
grito disconforme
De los brazos que se
yerguen en la revuelta
Jamás apelo débil,
deformado.
Sea clamor o grito que el
alma suelta.
Contra los brazos
curvados y la cerviz
Sumisa al peso de la
opresión
Que despierte el derecho
a ser feliz
Adormecido sobre el
lecho de la omisión !
Que el poema sea siempre
vertical
Un relámpago enorme en
noche oscura.
Vestido con dulzura
angelical
De intensa luz, la
lumbre que perdura.
Que el Poema sea una
canción
y rasgue el miedo en mil
pedazos
Que inflame en todo el corazón
Y se propague por el mundo
en astillazos
Con versos de amor y de
ternura
Esparcidos por mil
bocas y mil brazos
Sea
del Poeta ese candor
Vestida de
fraternos y solidarios
lazos
Que el Poeta sea más que
un ser humano
Hable más alto su sangre
gitana
Y que toque la lira de
su canto
Con la magia del mayor
encanto
Elevando la Poesia
hasta el cielo
En dulces versos con
sabor de miel
y que entregue a los
hombres su Fuego
Y se entienda su
punzante ruego
Asumiendo el papel de
Prometeo.
Pagando el precio
del camino que eligió
Cuando el Poeta escribe
por Amor
La palabra se torna la
armadura
que la defiende de la
tragedia y del terror
irguiendo los versos: un
bálsamo que cura!
El hombre sólo vence el
propio dolor
Y destruye el
vírus de la amargura,
Con la inmensa fuerza
que es el Amor
mezclado en la simiente
de la Locura
¿Es loco, el Poeta?
Déjenlo allá:
Que sea loco, déjenlo
amar!
Que la Poesia sea una
aventura
y que los versos sepan
bucear
en el mar de la Verdad y
de la Locura!
Y el Poema sea el
cultivo donde se recoge
el trigo de la Justicia
con hartazgo.
Fernando Peixoto
Sylvia Cohin
27.01.2005