
¡Un Trocito de Nostalgia!
Alondra

Un trocito de nostalgia con algo de desconcierto
va consumiendo mi alma
las preguntas se atropellan una a una esta mañana
¡Mil imágenes recorren lentamente mi memoria!
y el sentimiento se niega a sepultar nuestra historia.

Mi razón que ya conoce mi corazón desde siempre
que sabe de mis pesares...de mis llantos...mis dolores
intenta inútilmente que cierre este capítulo
¡Como si fuera posible desandar esos senderos
que caminamos unidos!

¡Cuando nos dio por soñar igual que sueñan los niños!
cabalgando en las estrellas ...entre lunas y luceros
en el mar embravecido del oleaje del ensueño
¡Cuando dijiste que tú eras unicornio y yo princesa!
dos ilusos soñadores desafiando lo imposible
surcando hacia el infinito.

Un trocito de nostalgia le va ganando al olvido
que intenta borrar las ansias que en mis alas yo cobijo
sabiendo que no es posible recuperar lo perdido
¡Tu corazón ya no quiere regresar de nuevo al nido!
que te acunó tantas noches bajo el manto de ese cielo
¡Que hoy contempla el dolor...de mi verso entristecido!

Alondra
Chile

En respuesta a mi amiga Alondra y con mucho respeto:
La misma nostalgia...
Ninfa Duarte

El trocito de nostalgia andariega que te vive
es la misma que pasea sus tardes grises
por mis balcones antes florecidos de magnolias,
que escucharon sus requiebros y mis sentires,
y entre suspiros y olvidos, entierra sus soñares...

Es la eterna respuesta del destino desplazado,
que escribe sus proféticas palabras y se escapa
a buscar nuevas caricias y beber de otras fuentes,
las esencias que juntaron nuestros labios,
en las mansas tardecitas de noviembre...

Esos sueños que cabalgan sobre nubes pasajeras,
las verdes olas con su andar embravecido,
que cobija a las nereidas y los sinsontes,
o castillos de princesas y gentiles unicornios,
son palabras que el viento arrastra hasta el ocaso...

Y el trocito de nostalgia que va ganando al olvido,
porque ya no puede recuperar lo perdido,
se hace triste camalote peregrino
que bogando río abajo contempla nuestro dolor y se lleva
los versos azules de este poema entristecido...

Ninfa Duarte
Paraguay
|