Locura Poética  da la Bienvenida al  escritor y pensador Español

ANTONIO MARIN SEGOVIA

¡Muchas Gracias  por estar en esta casa!

Marcelo Romano

 

No tengo ni piedras ni nubes en mis bolsillos
Pero puedo caminar
Y pensar
Y abrazarme a los árboles desnudos
Y bañarme desnudo en tu regazo
Y sentir que soy el paso que mis ojos ven


No tengo monedas de oro en mi cartera
Pero puedo sonreir
Y alimentarme de los frutos y de los sueños
Y creer en la luz que acaricia mi cuerpo
Y renacer en las caricias que tu boca me regala




No tengo silencios que compartir
Ni tristezas que pintar
Pero puedo vivir entero
Y respirar colores invisibles
Aunque nadie pueda sentir mi alegría
Aunque nadie pueda comprender mis miradas



No tengo palabras
Ni tengo la sabiduría extensa de los Licenciados
Y la capacidad laberíntica e interminable de los Magos
Pero puedo sentir que la tierra
Y el humo
Y el agua
Y las estrellas
Y los amaneceres
Son mi carne y mis deseos
Toda una eternidad amable que
Se dibuja y se abre
Certera y plural
En mi caminar....





Cuando nos vemos
pueden bañarse nuestros ojos
en todos los mares

Y nuestras pasos se encuentran
para poder nombrar sueños futuros
y crecernos dentro de las montañas o mirarnos como veloces raíces
en besos presentes
abrazos interminables


Y apagamos para siempre
todas las estrellas
cuando en tus manos
se dibujan sin prisas
noches y pasiones


Nunca esclavos dentro de los espejos somos
ni atados al miedo de los gritos
si una mano nos mira y nos entrega su calor






Desnudarme quiero
Para que tus manos sientan
Sientan la alegría que no es posible nunca
Nunca decir con palabras exactas
O dibujar con silencios amables


Desnudarme quiero
Para que tus manos sientan
Sientan la alegría que no es posible nunca
Nunca decir con palabras exactas
O dibujar con silencios amables





Donde acaba la noche

Se abre tu alegre cuerpo:

Flor de lluvia

Y pan nuevo







Para amar siempre
Hay que morir miles de veces lejos
Lejos de las palabras y las oficinas
Y caminar abrazados a un sueño
Desnudos y perezosos



Y sin nombre
Y muy desnudos caminar
Confundidos en la tarde furiosa
De esos veranos que tienen los pies cansados
Y ninguna pregunta que hacer



Los pájaros, las caricias y las estrellas
Se despiertan cuando vivimos desnudos
Dentro
Muy dentro de los ojos del mar



Y hoy somos
Somos los dos
Un poco más libres
Igual que son los hijos
Que no tienen nombres ni sombras
Cuando se atreven a soñar



Es el verano el que nos dibuja
Sin los miedos cansados del futuro







Besos y veloces ríos

Corren en nuestros pechos

Cuando el amor rompe fronteras y futuros




Y todos los caminos y bosques

Se cansan cuando no reímos






de espaldas mis ojos te sienten
y mi boca te encuentra entera
vestida con el fuego urgente de las palmeras




desnudo soy un silencio redondo
caminando hacia tu vientre
sin miedos ni llantos




mi mano necesita de tu fuego
y mi lengua quiere tu piel




y tus heridas perfumadas
navegan en mi sangre
para nombrarte al despertar
para romperme en tu boca
cada vez que te miren mis sueños




hoy puedo sentirte aunque no te vea
y los sueños en el pan caminan
se multiplican en caricias
latidos y anhelos




claro amanecer en la tormenta
para ser parte de tu nombre
para ser fiesta en todos tus veranos




tu boca desnuda
mis sueños
y tu risa me despierta
sin prisas
siempre que me olvido de mi nombre
cuando soy nube o vuelo

 



No hay inviernos en tu boca
Ni muros en tus cabellos
Pues eres la única mujer viva en la tierra
El único árbol que ama y alimenta los cielos
La única voz que puede cantar al anochecer
Y llorar en las esquinas del mediodía

 



Mirarte y verte entera siempre
Vestida con las voces del mar
Vestida con las desnudas manos de los árboles



Y estar siempre abrazados los dos
Mordidos por silencios de piedra y lluvia
Mientras nuestras voces dibujan sueños lentos
Y caminan dentro
Muy dentro de los ojos desesperados del sol





Antonio Marín Segovia

España
antoniod17@ono.com